Estudios de historia de la medicina

Por Elías Trabulse de El Colegio de México

Hace ya muchos años un historiador de la medicina mexicana afirmó que, de todas las ramas del saber científico cultivadas en nuestro país, había sido la medicina la que contaba con mayor número de trabajos historiográficos que abarcaban, sin solución de continuidad, desde la época del México antiguo hasta el siglo XX.

En efecto, ha sido la medicina en todas sus manifestaciones la que desde el siglo XVI ha sido objeto de las más detalladas investigaciones y han sido médicos, en la mayoría de los casos, los que se han inclinado sobre el pasado de su ciencia con una mirada a la vez crítica y humanística, y la obra que aquí comentamos no es la excepción a esta regla, pues es tanto una recapitulación del pasado, como una evaluación del presente y una prospectiva del futuro de la medicina en México.

PortadaEstudiosCon agudo sentido crítico, científico e histórico sus dos coordinadoras y editoras, las doctoras Ana Cecilia Rodríguez de Romo y Xóchitl Martínez Barbosa, lograron reunir veinte textos, agrupados en cuatro secciones, que forman un amplio espectro de la historia de la medicina mexicana y de sus proyecciones. Son 20 estudios heterogéneos, con enfoques diversos, pero que poseen en común una sólida erudición, un evidente sentido crítico y, en algunos de ellos, incluso, ciertas virtudes hermenéuticas que resultan no sólo interesantes, sino también polémicas.

Y es que, como asienta el doctor Ruy Pérez Tamayo en la “Presentación” de este libro, el estudio de la historia no puede ceñirse a las “restricciones utilitaristas” con que a menudo los políticos y economistas la utilizan ya que si bien la historia puede ser la “maestra de la vida”, su función no se limita a esta característica únicamente, por valiosa que ella sea, ya que como dice el doctor Pérez Tamayo, existen tres razones mucho más importantes por las que este conocimiento es “valioso para el ser humano” y
que él sintetiza de la siguiente manera:

  1. Una de las dos diferencias esenciales entre el hombre y el resto del reino animal es su capacidad para crear y registrar su historia (la otra es el lenguaje).
  2. La evolución de homo sapiens, única especie cuyos mecanismos de adaptación a los cambios ambientales obedece no sólo a fenómenos biológicos, sino también culturales, se basa en su memoria histórica.
  3. El conocimiento científico, que hoy se acepta como la única aproximación válida a la realidad, es fundamentalmente histórico y en muchas disciplinas acumulativo (Malgré Kuhn), por lo que su manejo teórico y práctico requiere familiaridad con su historia, que forma parte integral de su presente.

Cabe decir que esta concepción de la historia de la ciencia como parte vertebral de la cultura científica contemporánea es la única que permite una visión integral de la tarea científica. Y esta idea es la que permite que el doctor Pérez Tamayo concluya con una afirmación que es una exacta síntesis del contenido del libro. Para un médico —nos dice en su “Presentación”— el conocimiento de la historia de la medicina “forma parte de la medicina que el médico debe conocer para cumplir con los objetivos de su profesión” y que son preservar la salud, curar o aliviar al enfermo y evitar muertes prematuras e innecesarias. Y es que en el origen de estos objetivos existe una obvia motivación “ética”, que es la que realmente debe determinar la actuación del médico frente al paciente, y esta ética tiene clara y evidentemente raíces históricas.

MuralSSEn más de un sentido la ética médica y la historia de la medicina son dos conceptos indisociables. Y esto lo expresan con claridad las doctoras Rodríguez de Romo y Martínez Barbosa, cuando, en su “Introducción” asentaron lo siguiente: “la historia de la medicina ya trascendió sus propias fronteras [ya] que en su campo y con sus herramientas se abordan problemas de contexto ético, antropológico o social. Situaciones muy actuales, cuyas raíces afectan el ejercicio y el futuro de la disciplina”.

Congruentes con este modo de pensar, estas dos historiadoras recapitularon en forma sumaria la vasta producción bibliográfica de la historia de la medicina en México, y señalaron el enfoque multidisciplinario que hoy en día requieren estos trabajos historiográficos y que no es otro que el que ellas quisieron darle a esta obra la cual intenta darle al lector: “una gama de temáticas estudiadas desde la posición de diez médicos, dos biólogos, seis historiadores, una psicóloga y una escritora. Tales son los autores de este libro”.

*Si quieres obtener la reseña completa, descarga el PDF.

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